Por: Agencias
Ciudad Victoria, Tamaulipas.- El nuevo impuesto del 5% a las remesas aprobado por el Congreso de Estados Unidos encendió las alarmas en la frontera norte de México.
En Tamaulipas, la medida afectará directamente el ingreso de miles de hogares que dependen del dinero enviado por familiares desde el extranjero.
De acuerdo con estimaciones basadas en cifras del Banco de México (Banxico), este gravamen implicará una reducción de más de 987 millones de pesos anuales en el flujo de recursos hacia el estado, al pasar de recibir 100 a solo 95 dólares por cada envío.
Tamaulipas se ubica como el sexto estado fronterizo con mayor captación de remesas. Durante 2024 recibió 1,016 millones de dólares (mdd), aunque esta cifra ha registrado un descenso paulatino en los últimos años.
Este comportamiento, sumado al nuevo impuesto, agudiza el panorama económico para miles de familias que dependen de estos recursos para cubrir necesidades básicas como salud, educación, vivienda y alimentación.
La afectación será más visible en los municipios que concentran el mayor número de remesas como Matamoros, Victoria, Reynosa, Nuevo Laredo, Tampico, Mante, Altamira y Tula.
También se anticipa un fuerte impacto en municipios rurales como Río Bravo (30.99 mdd), Miguel Alemán (27.5 mdd), Valle Hermoso (26.40 mdd) y Ciudad Madero (24.81 mdd), donde el flujo de remesas representa un importante sostén económico local.
En contraste, municipios como Cruillas, Mainero, Méndez, Miquihuana, San Carlos y San Nicolás no reportaron captación de remesas en el último corte. Esto puede deberse a su baja densidad poblacional o a que los migrantes canalizan sus envíos a otras entidades.
Además de la reducción directa del monto recibido, el nuevo gravamen podría incentivar el uso de canales informales de envío de dinero, con los riesgos que eso implica: pérdida de recursos, fraudes y falta de protección financiera.
Este tipo de medidas, aunque justificadas por el gobierno estadounidense como parte de una estrategia para reforzar su financiamiento interno, tienen efectos adversos directos en comunidades altamente dependientes de los flujos migratorios, como es el caso de Tamaulipas.




