Por: Luis Hernández | #NuevoLaredo #Laredo #NLD #Tamaulipas
Desde la frontera norte, el Día de la Bandera se conmemoró con un acto solemne encabezado por la alcaldesa Carmen Lilia Canturosas Villarreal, quien presidió la ceremonia de Honores al Lábaro Patrio y el Abanderamiento de Escoltas en el Parque Morelos. El evento reunió a autoridades civiles, militares y educativas, y dejó un mensaje claro de cohesión, respeto a los símbolos nacionales y orgullo por la identidad mexicana.
Durante el protocolo, 30 instituciones educativas recibieron bandera, un acto que reafirma el compromiso cívico de niñas, niños y jóvenes. En su mensaje, la presidenta municipal subrayó el significado particular que adquiere el emblema nacional en una ciudad fronteriza como Nuevo Laredo, punto estratégico donde México se proyecta cotidianamente al mundo y donde la soberanía se vive en primera línea.
Uno de los momentos centrales fue la incineración de la Bandera Nacional, realizada conforme al artículo 54 Bis de la Ley sobre el Escudo, la Bandera y el Himno Nacional. El acto fue encabezado por la alcaldesa y el comandante de la Guarnición Militar, Rolando Solano Rivera, como parte del procedimiento que brinda una despedida digna a los estandartes en desuso. Entre honores, el Himno Nacional y el simbolismo de sus cenizas, la bandera regresó a la patria.
Más tarde, se efectuó el abanderamiento de escoltas, entre ellas la de la Escuela Primaria Manuela Medina, turno vespertino, en un ejercicio que fortalece valores como la lealtad, el respeto y el amor a México desde las aulas.
En su intervención final, Canturosas Villarreal convocó a mantener la unidad y el trabajo conjunto, destacando la fortaleza de la ciudad ante cualquier desafío y el papel de Nuevo Laredo como motor de Tamaulipas y referente nacional desde la frontera.
La ceremonia contó con la asistencia de representantes del sector educativo y diplomático, entre ellos Erika Zielke, así como funcionarios municipales y estatales. Participaron jardines de niños, primarias, secundarias técnicas y federales, además de instituciones de nivel medio superior y superior.
Más allá del protocolo, el acto dejó constancia de una convicción compartida: en Nuevo Laredo, los símbolos patrios se honran con hechos, y la identidad nacional se fortalece como base para construir el futuro.




