Por: Luis Valtierra | #NuevoLaredo #Laredo #NLD #Tamaulipas
Nuevo Laredo, Tamaulipas.- Con una explosión de colores, música, gastronomía y expresiones artísticas, Nuevo Laredo celebró el Festival de la Catrina 2026, una jornada dedicada a preservar las tradiciones mexicanas que congregó a más de 3 mil 500 personas en el centro de la ciudad.
La celebración, organizada por el Gobierno Municipal, transformó las principales calles del primer cuadro en un escenario de fiesta popular, donde el desfile de catrinas, el aroma de las flores de cempasúchil y las distintas manifestaciones culturales dieron forma a una de las festividades más representativas de la temporada de Día de Muertos.
El programa arrancó con el tradicional Desfile de Catrinas, que recorrió las calles del centro acompañado por el ritmo de una batucada. Participantes de distintas edades lucieron elaborados vestuarios, maquillajes y caracterizaciones inspiradas en esta emblemática figura de la cultura nacional, atrayendo la atención de quienes se dieron cita para presenciar el recorrido.
La actividad continuó con un programa artístico que incluyó un homenaje a la cantante Viola Trigo, además de presentaciones y propuestas recreativas para públicos de todas las edades. Los concursos de Catrinas y la exposición de Altares de Muertos también ocuparon un lugar destacado, al reconocer el talento, la creatividad y el compromiso de quienes mantienen vigentes estas expresiones culturales.
La alcaldesa Carmen Lilia Canturosas Villarreal, a través de su administración, impulsa este tipo de encuentros como espacios de convivencia familiar y promoción de la identidad mexicana, permitiendo que las tradiciones salgan de los hogares y se conviertan en celebraciones compartidas por toda la comunidad.
La importante asistencia registrada durante el festival también puso de manifiesto la capacidad de los espacios públicos para convertirse en puntos de encuentro ciudadano, donde las familias pueden disfrutar de actividades culturales y recreativas en un ambiente de tranquilidad.
Más allá de su dimensión cultural, el Festival de la Catrina representó una oportunidad para dinamizar la actividad comercial y fortalecer la proyección turística de Nuevo Laredo. Restaurantes, comerciantes, artesanos, emprendedores y expositores encontraron en esta celebración un escaparate para ofrecer sus productos y servicios ante la concurrencia.
Los puestos de comida, artículos decorativos y mercancía alusiva al Día de Muertos complementaron la experiencia de los visitantes y generaron movimiento en el primer cuadro de la ciudad, demostrando que las festividades también pueden convertirse en motores de actividad económica para los negocios locales.
Con el paso de los años, el Festival de la Catrina ha ganado presencia en el calendario cultural de Nuevo Laredo, consolidándose como una celebración que reúne memoria, arte y tradición, al tiempo que fortalece el sentido de pertenencia entre las nuevas generaciones.
Entre catrinas, música, sabores y expresiones populares, la ciudad vivió una jornada que convirtió sus calles en un escenario de identidad y convivencia, reafirmando que las tradiciones mexicanas siguen siendo un punto de unión para las familias y una oportunidad para proyectar la riqueza cultural de esta frontera.




