Por: Luis Valtierra | #NuevoLaredo #Laredo #NLD #Tamaulipas
Nuevo Laredo, Tamaulipas.— La política ambiental de Nuevo Laredo busca dejar de depender de acciones aisladas para convertirse en una estrategia permanente. Con ese objetivo, el Gobierno Municipal aprobó dos instrumentos de planeación que marcarán la ruta para la protección del entorno, la reforestación y la adaptación de la ciudad frente a los efectos del cambio climático.
Durante la Sexagésima Quinta Sesión Ordinaria de Cabildo, fueron aprobados por unanimidad el Programa Municipal de Protección al Medio Ambiente y el Programa Municipal de Adaptación y Mitigación al Cambio Climático, con los que la administración de la alcaldesa Carmen Lilia Canturosas Villarreal pretende dar continuidad y mayor alcance a los trabajos que ya se realizan en materia ambiental.
“Cuidar nuestro medio ambiente es cuidar la calidad de vida de las familias de Nuevo Laredo y asumir nuestra responsabilidad con las futuras generaciones”, señaló la presidenta municipal, al destacar que la ciudad enfrenta retos como las altas temperaturas, las sequías y otros fenómenos derivados de las condiciones climáticas de la región.
Canturosas Villarreal subrayó que esta nueva etapa no parte de cero. Se trata, explicó, de fortalecer mediante instrumentos de planeación las acciones emprendidas por la Coordinación General de Gestión Ambiental, de manera que puedan tener seguimiento, continuidad y una mayor cobertura.
Uno de los principales ejes será la reforestación urbana. El programa contempla ampliar la plantación de árboles y desarrollar jardines polinizadores en parques, plazas, camellones, escuelas y otros espacios públicos, privilegiando especies nativas o con capacidad para adaptarse a las condiciones climáticas de Nuevo Laredo.
También se plantea fortalecer el vivero municipal y generar registros georreferenciados de las zonas intervenidas, además de establecer mecanismos de mantenimiento y seguimiento tanto para los árboles como para los jardines.
La educación ambiental tendrá igualmente un papel relevante. Se contemplan campañas permanentes dirigidas a estudiantes, empresas y ciudadanía, con la finalidad de fomentar una mayor cultura de respeto y conservación del entorno.
En cuanto al Programa Municipal de Adaptación y Mitigación al Cambio Climático, la estrategia busca incrementar la capacidad de respuesta de la ciudad ante escenarios como olas de calor, temperaturas extremas, periodos de sequía y lluvias intensas.
Para ello se consideran acciones de reforestación, instalación de jardines polinizadores, selección de especies resistentes, atención a sectores vulnerables y monitoreo de las condiciones ambientales. La intención es avanzar hacia una ciudad con mayor capacidad para enfrentar los cambios del clima y reducir sus efectos sobre la población y los ecosistemas urbanos.
Los resultados alcanzados hasta ahora respaldan esta nueva etapa de planeación. Tan solo durante el año pasado fueron plantados mil 761 árboles en espacios públicos, principalmente especies con capacidad de adaptación a las condiciones de la región, entre ellas mezquite, encino verde y fresno.
A la par, la Coordinación General de Gestión Ambiental llevó a cabo más de 200 pláticas de educación ambiental en instituciones educativas, acciones que permitieron llegar a más de 3 mil estudiantes.
Con la aprobación de ambos programas, el Gobierno Municipal busca ampliar ese trabajo y sumar a escuelas, empresas, organizaciones vecinales y ciudadanía a una política ambiental que no solamente atienda las necesidades actuales, sino que establezca bases para el Nuevo Laredo de los próximos años.
La apuesta es clara: incrementar las áreas verdes, proteger los espacios naturales, promover la participación social y preparar a la ciudad para condiciones climáticas cada vez más exigentes, colocando el cuidado del medio ambiente como parte de la agenda de desarrollo municipal a largo plazo.

