Por: Luis Hernández | #NuevoLaredo #Laredo #NLD #Tamaulipas
Nuevo Laredo, Tamaulipas.- Lo que durante décadas formó parte del paisaje urbano de Nuevo Laredo está a punto de convertirse en un espacio dedicado al conocimiento. El antiguo tanque elevado ubicado en el Centro de la ciudad fue rehabilitado para dar paso al Museo de Ciencia, Tecnología y Planetario, uno de los proyectos de mayor inversión de la actual administración municipal.
La obra, impulsada por la presidenta municipal Carmen Lilia Canturosas Villarreal, se encuentra en la etapa final de trabajos y se perfila para abrir sus puertas próximamente. El proyecto busca rescatar una estructura con valor histórico para los neolaredenses y darle una nueva función vinculada con la educación, la ciencia y la tecnología.
A unos días de presentar su Segundo Informe de Gobierno, la alcaldesa destacó que el recinto pretende convertirse en un punto de encuentro para estudiantes, familias y visitantes, además de contribuir a la recuperación del entorno urbano del Centro.
“Estamos recuperando un elemento histórico de nuestra ciudad y, al mismo tiempo, convirtiéndolo en un espacio que acercará la ciencia y la tecnología a nuestras niñas, niños y jóvenes. Es una inversión que mira hacia el futuro y que queremos que se convierta en un orgullo para todas las familias de Nuevo Laredo”, señaló.
El proyecto representa una inversión de 225 millones 539 mil pesos y contempla distintas áreas destinadas a la divulgación científica y tecnológica.
Uno de los principales atractivos será el Planetario, instalado en el sexto nivel del antiguo tanque de agua. Para hacer posible su funcionamiento, la estructura fue sometida a trabajos de rehabilitación y reforzamiento.
El espacio tendrá capacidad para aproximadamente 52 personas y estará equipado con tecnología especializada para la proyección de documentales y contenidos relacionados con el universo y la ciencia. Entre sus componentes se encuentra el sistema Digistar, una pantalla de proyección láser para domo horizontal, sonido envolvente, tratamiento acústico, butacas y elevadores.
El recorrido continuará por el Pabellón de Ciencias, diseñado con exposiciones interactivas para que los visitantes puedan conocer distintos fenómenos científicos a través de experiencias prácticas y recursos audiovisuales.
También se contemplan las áreas denominadas “El Universo y Astronomía” y “Me-Yo”, espacios pensados para acercar conceptos de ciencia y tecnología a niñas, niños, jóvenes y familias de una manera más dinámica.
Más allá de la infraestructura y del equipamiento tecnológico, el proyecto plantea un cambio en el uso de un inmueble que durante años fue parte de la identidad visual de Nuevo Laredo.
La transformación del tanque elevado representa, por ello, una combinación entre conservación y renovación: recuperar una estructura del pasado para darle una utilidad vinculada con las necesidades educativas de las nuevas generaciones.
Con su próxima apertura, el Museo de Ciencia, Tecnología y Planetario busca incorporarse a la oferta cultural y turística de la ciudad y convertirse en un espacio permanente para la divulgación científica.
El reto, una vez que abra sus puertas, será que la inversión se traduzca en un recinto activo, accesible y útil para estudiantes y familias, capaz de mantener una programación constante y de convertirse realmente en un referente de conocimiento para Nuevo Laredo.

